Y el sonido del metal en los dientes
Dedicado a mi viejo iPod, en memoria, hoy que tuve que sustituirlo por uno nuevo.
Esa débil mañana de sábado las canciones del iPod sonaban como dedicadas a mi estado de ánimo, de semicruda y desvelo total, de cansancio y sin ánimos de ir al dentista, a donde inevitablemente me llevaba una muela que por primera vez en mi vida se hacía presente en mi lista de dolores.
Xilocaína. 10:25 de la mañana. Exploración profunda. El techo del consultorio que parece laboratorio es azul… o por lo menos así lo veo.
“No”, dice el odontólogo. “Lo tuyo es más profundo, tienes que ir a que te hagan una endodoncia y entonces, cuando el doctor que te recomiendo termine, vienes inmediatamente para acá y cerramos la muela ya sana”.
A los tres días me recibe la asistente del endodoncista. Nunca en mi vida había sentido dolor de muela y mucho menos me habían hecho una endodoncia, así que no sabía lo que seguía. Una, dos, tres inyecciones de xilocaína. “La anestesia nomás no te pega” dice el doctor, que en su consultorio tiene sonando una especie de psycho con toques etno, muy hebreos si puedo decirlo así. Música para la relajación dice él, que cuando inyecta la cuarta dosis de la anestesia se da cuenta que de mi mochila sale el cable del iPod. “Esto va a tomar por lo menos una hora, ¿quieres usar tus audífonos? De todos modos no vamos a platicar”.
Impresionante, la endodoncia comenzó con una intrusión violenta (lo puedo decir por el olor a quemado que empezó a salir de mi boca, la fresa contra el diente, fricción pura), ruido dentro del oído… y el iPod comenzó a tocar, así aleatoriamente, a AC/DC. “Hells Bells” cobraba forma mientras los aparatos del dentista iban y venían. Luego todo se calmó y de los instrumentos escadalosos pasamos a unos tan finos que apenas se sentían. Instrumentos sónicos quizá, rozaban de repente y se sentía cómo trabajaban, pero para entonces Pulp estaba haciendo de las suyas alternando con Yo La Tengo y el mensaje claro al dentista, “I Am Not Afraid Of You And I Will Beat Your Ass”, que luego se transformó en “Broken Face” de Pixies. Impresionado, estaba realmente impresionado de que mi inseparable amigo iPod estuviera platicando conmigo a la mitad de una primera sesión de una endodoncia con 4 inyecciones de xilocaína.
A esa impresión se agregaba el extra: el dentista simplemente me dejó usar mis audífonos y se comunicaba conmigo a señas mientras mi iPod le escupía (sin que él se diera cuenta, claro), cosas como “Barbarism Begins At Home” de The Smiths o se regodeaba en las revoluciones de las fresas con “Over and Over” de Hot Chip.
La primera sesión terminó y una semana más tarde tuve que volver por mi dosis de xilocaína, extender un saludo breve y cordial para después hundirme de nuevo en el subconciente de mi iPod mientras un hombre vestido de blanco rascaba, rezanaba, metía y sacaba cosas, me miraba la muela con un microscopio muy luminoso y a veces chocaba con ese ruido interior con mis encías y la lengua. ¿Dolor? En el consultorio no. Para eso estaba el iPod, viejo y lleno de música, que disimulaba todo lo que el doctor tiraba de mí y cambiaba en mi boca, con una precisión de verdadero miedo (el doctor claro que era preciso, pero el iPod más). En la seguda sesión se dejaron escuchar “Swing The Heartache” de Bauhaus, mientras esperábamos a que la xilocaína actuara; “Disturbios” de San Pascualito Rey cuando apenas removía lo que había dejado ahí la vez anterior para empezar a trabajar; “Conventional Wisdom” de Built To Spill cuando revisaban las radiografías en la mesa de luz y “The Sniper At The Gates of Heaven” de The Black Angels cuando la cosa se puso intensa, con fierros entrando y saliendo, descargas de calor en la boca y golpeteos caóticos en mi muela. También sonó “Dead Souls” de Joy Division cuando se acercó de nuevo el microscopio y “Hello Empty Room” de WhoMadeWho cuando, (muy curioso) me dejaron a solas enjuagándome la boca.
La última sesión fue la culminación. El doctor me dijo que me veía tan tranquilo con la música (sin las 4 inyecciones por sesión seguro no lo estaría, pero bueno, había que decir que sí) que le gustaría escuchar lo que había en mi iPod. Lo enchufamos a su estéreo y comenzó de nuevo la travesía, desde “Here There And Everywhere” de The Beatles (como para conciliar) se siguió con “It Beats Me Everytime” de Peter Bjorn & John. Cuando soltó “Thieves Like Us” de New Order el doctor me dijo lo que me iba a cobrar por todo, pero parece que sólo yo detecté la indirecta (para eso el iPod es mío). Luego saltó al ruedo “Kings Of Rodeo” de los Kings of Leon y pensé que la cosa se había descompuesto al hacerla pública, pero después apareció “Last Year’s Rain Didn’t Fall So Hard” de The Twilight Sad y Luego “Odisea 2001” de Titán, cuando la cosa se volvió a poner ruda con los instrumentos.
Lo mejor, el doctor parecía disfrutar de lo que sonaba, de “Old Enough” de los Raconteurs (¿más indirectas?) de “Computer World” de Kraftwerk cuando volvieron a sacar radiografías (el mejor soundtrack para un consultorio lleno de cables, botones, pedales y con un chaleco de plomo para las radiografías, es sin duda Kraftwerk), de “Low Life” y de Fatboy Slim cuando la anestesia ya corría por toda mi cabeza, seguida por “Rest My Chemistry” de Interpol.
La cosa terminó el algún momento y el doctor preguntó si tenía tiempo para que el primer dentista me tapara la muela. Lo único que pude decir fue “tengo el concierto de Radiohead el domingo, así que si lo hacemos ya, estaré mucho más cómodo para entonces”. El doctor respondió que no los conocía, pero que fuera de una vez a que todo terminara. Salí del consultorio y el iPod dejó sonar “Bodysnatchers”, precisamente de Radiohead.
Con cuatro inyecciones de xilocaína me dejé ir, me taparon la muela y ahora el sonido del metal en los dientes me recuerda al In Rainbows.

Septiembre 14th, 2009 at 2:24 pm
hi hi mr. Estrada,
primero que nada quiero decir que escribes muuuy bien! congrats. es de esas cosas q ves de antemano y dices “hay we es un buen y no tng tanto tiempo” (si a veces lo digo) pero cuando empiezas PUM ya.. terminaste de leerlo, nada pesado(y)
Es la primera vez que entro a los blogs, de hecho los encontre por STUMBLE y fue gratificante leer tu experiencia.
Yo tengo a mi aliado el Celular para reproducir por los cminos de la vida, pero el que me hace plática es el iTune, es mágico cuando hace eso.
Saludos =)